las aventuras de chüpetina

Abril 27, 2006

paPá y MAmá sE vaN a CoRreR

Archivado en: General — by chupetina @ 8:43 am


resulta que esta mañana mamá se levantó y, después de entrar al baño, se sentó en el sofá (bueno, en realidad cayó como si tuviera el culo de mármol) y se puso a llorar como una madalena según suele decir la abuela. cosa que nunca entenderé, porque yo no creo que las madalenas lloren porque te las vayas a comer ni por nada.

total, que papá se asustó un montón y se fue corriendo a ver qué le pasaba a mamá. yo me quedé en la habitación, porque como nunca se sabe de qué humor está mamá, a lo mejor me alcanzaba un rayo gordo y me partía en dos. pero cuando papá dejó de hablar con ella y pasó por mi cuarto, aproveché yle pregunté que qué le pasaba a mamá. y él me dijo que a mamá le asustaba el verano. y yo le dije que si mamá estaba tonta porque el verano mola mucho, lo único que hace un poco de calor. papá me dijo que ese era el problema, que mamá tenía complejo de foca, y que las focas sólo pueden estar en el frío. yo me quedé un poco asombrada, porque a ver si mamá se transformaba en superfoca-woman por las noches y yo sin saberlo.

después mamá empezó a dar órdenes y a decir que deprisa, que ese día íbamos a estar todo el día en el parque. se puso como loca a sacar chandals del año la polca de su armario que olían a rancio, y después de probarse todos a una velocidad superrápida, se quedó con uno de color azul celeste que le quedaba apretado y le marcaba el culo sobresaliendo por el borde de las braguitas, y una camiseta descolorida con un pulpo marcado en la teta izquierda que, según dijo, fue regalo de mi padre hace muchos años (qué rancio mi padre, oye). después se puso sus zapatillas color rosa de esas imitación “fuma”, la de la pantera, y nos fuimos.

mi padre, llevaba su chandal de jugar al fútbol de cuando era más joven. no le quedaba apretado porque lo llevaba por debajo de la barriga, y así no le cogía la goma. aunque en las piernas le quedaba un poco justo y hacía que papá se tocara todo el rato sus partes y andara como si fuera montado en una moto enorme. y mamá iba un poco rara también, que parecía una teletabi o algo así. yo me fui con los niños a jugar cuando papá y mamá empezaron a correr como si tuvieran el discovery en el culo. como me dijeron que esperara, pues no me asusté. pero no entendía muy bien por qué tenían que ir corriendo a ningún sitio si podían ir en coche.

el caso es que cuando yo apenas había empezado a sacarme un moco aprovechando que iban a tardar mucho en volver, vi a mamá venir con los pelos pegados a la cara y despeinada, sudando como cuando sale después de hacer ruidos raros en la habitación con papá, y arrastrando las zapatillas rosa de imitación “fuma”. yo me limpié el moco rápidamente en la camiseta, pero a mamá parece que no la importó el rastrojo verde que dejé, porque esperó a que llegara papá, que él sí tardó un poco más, y nos fuimos. yo me puse a llorar porque mamá me había prometido que íbamos a estar todo el día en el parque, pero me echó mirada de bruja de culebrón y me callé por si el día de mañana le daba por regalarme su ropa de chandal como venganza.

luego se puso a despotricar contra papá y a decir que, claro, con todas esas niñas corriendo con el último modelo de chandal ella no podía competir, y más si pensaba que ellas tenían veinte años menos, que además ella tenía mucho pecho, cosa que esas niñas no tenían, y que eso pesa mucho y molesta para correr, y que teníamos que ir urgentemente al centro comercial a comprar ropa decente a ver si así podía correr.

mi padre le dijo que las cosas no se arreglaban comprando más, que mañana se iba a venir a correr él sólo. y mamá dijo que ya se correría viendo a todas esas niñas corriendo.

yo me hice un lío con tanto correr y, total, mamá acabó pisando una caca de perro al intentar darle una patada a papá y papá terminó tirado en el sofá sin poderse mover al día siguiente.

así que yo no sé si esto de correr será muy sano, pero yo, de mayor, por si acaso, sólo haré ganchillo como la abuela, que eso parece que no tiene tantos riesgos.

en la foto están las niñas que dice mamá que corren en el parque, más o menos. aunque no sé a cuál de las dos se refiere.

Abril 2, 2006

a pAPá nO Le mOlA BillY gAtES

Archivado en: General — by chupetina @ 2:10 pm


papá es un poco maniático de los ordenadores. mi madre le llama friki, y mis abuelos dicen que un día se le van a quedar los ojos a cuadros, y que de hecho ya se le ve algo de cara de pantalla plana tft, y que encima se le está pegando algo a la cría (que soy yo).

él tiene su ordenador con un linux de esos, y mamá y yo usamos otro que tiene güindous, y que papá nunca toca. el caso es que el nuestro tiene la impresora y el suyo no, porque todo lo imprime en su oficina para no gastar (papá, además de friki, es un poco rancio).

siempre hemos convivido pacíficamente con las manías informáticas de papá gracias a este apaño, hasta que el otro día ocurrió la gran catástrofe, una de esas por las que las ONGs’ ablandan coranzoncitos. una de esas que escriben un antes y un después en los anales sencillos de una familia normal.

lo que ocurrió es que estábamos mamá y yo viendo páginas guays de esas para niños y niñas, con músiquitas de esas que de mayor cantarás borracho, y dibujos que luego verás en pelis guarras, cuando papá llegó con muchas prisas y nos quitó de nuestro ordenador. que vaya morro, porque siempre hay que hacer lo que él diga. decía que necesitaba imprimir una cosa con mucha urgencia. pero es que siempre necesita hacer las cosas con urgencia, porque para entrar en el baño dice lo mismo, el muy caradura.

total, que mamá y yo nos fuimos al salón mientras esperábamos que el señor padre terminase de escribir y de imprimir para poder volver al ordenador.

y estábamos mamá y yo descubriendo tranquilamente con los lunis cómo se casan los gays, cuando de repente empezamos a oir ruidos como de yonkis lapidando a un rinoceronte. mamá y yo fuimos corriendo a la habitación. lo que vi fue horrible, y es posible que cuando sea mayor sea la causa de un profundo trauma en mí.

nada más entrar en mi habitación, a mamá le rozó una oreja lo que parecía la letra “g”. pero ecuando entré yo, el peligro había aumentado, porque tuve que esquivar el “intro” de milagro. y cuando di un paso más, creo que pisé la “F1″ (sí, sí, la mísmisima tecla de “ayuda” estaba en apuros. como dice la abuela, en casa de herrero, cuchillo de palo). pero de todo eso nos dimos cuenta después.

porque lo primero que vimos es a un ser mitad hombre, mitad jorobado de notre dame, que con la mirada inyectada en sangre (bueno, eso se dice en los cuentos de terror, aunque no sé como será eso de poner una jeringuilla de sangre en el ojo de la peña si encima están cabreados), machacaba una y otra vez con un puño que parecía un testículo de elefante, al pobre teclado.

las teclas parecían los fuegos artificiales de valencia, porque volaban por todos lados. mamá optó por quedarse paralizada, y yo decidí que ya podía haber avisado, porque a mí también me molaba hacer esas cosas, y me servían de entrenamiento para los sabotajes de los bb power.

pero cuando la más grande de todas las teclas, cuando la más señorial de todas las teclas, cuando la barra espaciadora vendió su honor dando el salto más grande por los aires y parecía que todo llegaba al final, papá sujetó con una mano el teclado y con un golpe que ni hulk hogan hubiera podido superar, clavó el codo del otro brazo encima de la “ñ”, nuestra letra más castiza. el teclado se rajó en dos como en los terremotos de los documentales, y sin lanzar el más mínimo suspiro, murió.

papá, como requiem, lo único que dijo fue: “¡puto güindous de mierdaaaaaaaa!”

se le había colgado al pobre, y no lo había grabado. una piltrafa humana y lloriqueante y un teclado maltrecho y deforme, era todo lo que quedaba de la tragedia.

NOTA: todas las historias de este blog están basadas en hechos reales. pero esta más que ninguna.

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